La Corte Suprema, en el Recurso de Nulidad N.° 319-2025/Callao, estableció como criterio que la impugnación de una sentencia no puede sustentarse en una mera discrepancia genérica con lo decidido. El recurrente debe precisar, con un mínimo de concreción, cuáles son las contradicciones en la motivación de la resolución recurrida y qué indicios de cargo no fueron debidamente corroborados. En el caso concreto, la defensa cuestionó que no se acreditó el origen ilícito del oro ni la vinculación del acusado con una actividad delictiva, pero no especificó tales extremos, limitándose a una formulación abstracta. Por ello, la Corte desestimó el agravio por carecer de desarrollo argumentativo suficiente.